15 Trucos para evitar robos en la playa

Seguro que te ha ocurrido en multitud de ocasiones. Pretendes disfrutar de la playa con tu familia o amigos y llega el momento de ir a al agua pero claro, ¿vas a dejar las cosas así como así? La playa está abarrotada, cualquiera podría aprovechar el descuido para quitarte la mochila donde guardas las llaves, dinero, el móvil, etc. Pero al mismo tiempo, “solo van a ser un par de minutos”, “entrar y salir”, “no creo que vaya a pasar nada, ¿no?”.

Al final, siempre igual, no podemos bañarnos todos juntos y uno se debe quedar vigilando, mientras los demás vuelven antes de tiempo para no dejarlo solo. Es una pena, pero al final resulta que nadie puede disfrutar al máximo. No obstante, no debes resignarte, ya que hay multitud de trucos y consejos fácilmente aplicables para que puedas bañarte con tranquilidad y con la certeza de que nadie te va a poder robar:

1-) Truco de la bolsa debajo de la arena

Si quieres disfrutar de un buen baño acompañado de toda la familia o de todos tus amigos de manera que nadie tenga que quedarse solo para vigilar todas las pertenencias, es una buena idea hacer uso del truco de guardar tus objetos debajo de la arena.

Normalmente, se suele hacer uso de una bolsa de la compra, pero se puede utilizar cualquier tipo de objeto, como por ejemplo un bote de crema solar vacío. Simplemente introduce tus objetos de valor en su interior (llaves, dinero, móvil, etc.), cava un pequeño agujero y guarda a salvo tus pertenencias.

De esta forma, los carteristas o cualquier bañista aprovechado no podrán robarte al no poder encontrar tus bienes. Esos sí, procura fijarte donde enterraste tus pertenencias (al lado de la sombrilla, bajo una silla o cualquier otra señal), no vaya a ser que luego no las vayas a encontrar!

 

2-) Funda impermeable

En la actualidad venden fundas 100% impermeables a través de las cuales incluso puedes hacer uso de tu teléfono móvil. De esta forma, puedes dejar en la playa tu toalla y marchar al agua con tu funda, donde puedes introducir a salvo tu móvil, llaves, documentación y dinero.

Ciertamente, hace unos años dichas fundas no eran realmente impermeables por completo y siempre entraba algo de agua pudiendo dañar tu teléfono móvil. No obstante, hoy en día por un precio muy asequible puedes obtener una funda impermeable perfecta para la playa, como la que puedes ver en este enlace. Con ella tus pertenencias estarán a salvo del agua y de la arena.

 

3-) Alquiler taquillas

Una opción muy útil y práctica es el alquiler de taquillas, con las cuales evitarás por completo el robo de cualquiera de tus pertenencias. Es muy común y cada vez son más las playas que cuentan con ellas, pero si no ves este servicio proporcionado por la propia playa o alguno de los restaurantes colindantes, siempre puedes acudir a alguna tienda cercana siempre que la playa esté situada en una zona urbanizada, ya que prácticamente todas las tiendas tienen taquillas. Eso sí, deberás ir y venir si quieres hacer uso de tu móvil.

 

4-) Caja fuerte para el coche

Si eres de los que va con lo mínimo a la playa y no te importa dejar el móvil por un tiempo, una solución perfecta para ti es el uso de caja fuerte para las llaves del coche. En el siguiente enlace puedes ver cómo con una pequeña caja fuerte puedes guardar las llaves del coche y algo más (dinero, tarjetas, joyas…), de manera que puedes ir tranquilamente a la playa sin necesidad de preocuparte de nada, ya que todo lo habrás guardado en el coche y las llaves estarán a salvo en la caja fuerte. De lo único que debes preocuparte es de acordarte de la contraseña secreta!

 

5-) Gorra con bolsillo

Siguiendo el caso anterior, si eres una persona que va con lo justo a la playa y no dispones de coche o no te ha acabado de convencer el consejo anterior, siempre puedes hacer uso de una gorra con doble fondo, en la cual podrás guardar las llaves de tu apartamento, así como algo de dinero, tu tarjeta de crédito o algo poco voluminoso. De esta manera, podrás bañarte con total tranquilidad sin necesidad de abandonar tus pertenencias más valiosas.

 

6-) Cajas seguridad de fuerza

Últimamente se han puesto de moda unas cajas de seguridad que aprovechan la propia fuerza de la arena para evitar que nadie las pueda mover. Dichas cajas, aunque aún no sean muy comunes, las podemos ver poco a poco a la venta, así como en alquiler, en más y más playas. Con una rápida y sencilla instalación, conseguiremos que las cajas queden completamente ancladas, siendo imposible su extracción (se debería de hacer una fuerza de más de 100kg o se debería desenterrar el sistema durante varios minutos).

 

7-) Toallas con bolsillo antirrobo

Debes ser consciente de que desgraciadamente hay playas con mucha delincuencia en las que no tan solo se comenten hurtos cuando la gente se marcha a la orilla para tomarse un baño, sino que directamente mientras la gente disfruta del sol, los delincuentes aprovechan cualquier descuido para robar el móvil o la cartera.

Para evitar este tipo de situaciones, existen toallas con bolsillos, de manera que mientras te tumbes tranquilamente en tu toalla, podrás dejar tu móvil y dinero guardado dentro de la toalla, de tal forma que nadie te lo podrá robar estando tú encima de la toalla.

 

8 -) Aplicaciones móviles antirrobo

En la actualidad, existen varias aplicaciones antirrobo a partir de las cuales tu móvil vibrará y emitirá un sonido de alarma al detectar cualquier movimiento, siempre que no se introduzca una clave secreta. Además, dichas aplicaciones permiten seguir por GPS tu dispositivo e incluso dejarlo inutilizado. De esta forma, cualquier delincuente que quiera quitarte tus pertenencias, deberá cesar en su intento ante a tal alboroto.

 

9-) Complicidad del vecino

Si tras un tiempo en la playa tomas complicidad con algún grupo próximo a ti, puedes pedir que te vigilen tus pertenencias por un momento. Con toda probabilidad te dirán que sí; eso sí, muy probablemente luego es posible que te pidan que les devuelvas el favor, de modo que si no quieres adquirir compromisos, mejor no les pidas a los demás que los asuman por ti.

Por lo general, procura optar por familias con niños, ya que nadie a su sano juicio va a traicionar tu confianza para robarte tus cosas delante de sus propios hijos.

 

10-) Alquila una hamaca

Actualmente muchas hamacas cuentan con caja de seguridad incorporada o al menos, servicio de taquilla próximo. De todas formas, en caso de que no cuenten con dicho servicio de seguridad antirrobos, siempre puedes aprovechar la hamaca para anclar con un candado o con una buena cuerda, una bolsa con tus pertenencias. Así pues, a no ser que algún ladrón piense huir con una hamaca a cuestas, va a resultar imposible que alguien te robe.

11-) Opiniones de las playas

Siempre debes ser consciente de donde te metes. De la misma forma que hay calles más seguras que otras, también es cierto que hay playas más seguras que otras.

Aunque siempre debes mantener la atención y tomar alguna medida de seguridad, debes adaptar tu comportamiento al entorno en el que estés y extremar las precauciones si acudes a una playa con nivel alto de delincuencia. Por ello, si no conoces el lugar que visitas, es interesante ver las opiniones que puedas encontrar en blogs y foros de Internet, ya que además de aportarte información a cerca de la seguridad de la playa, podrás conocer otros datos que puedan ser de tu interés: si la playa es familiar, si hay borracheras, si hay peleas nocturnas entre extranjeros, etc.

 

12-) Ir turnándose para vigilar

El truco que nunca falla es el de ir turnándose para ir al agua y que así en todo momento alguien vigile los objetos personales de todos los miembros del grupo. En efecto, es algo molesto al no poder disfrutar del agua todos a la vez, pero es una de las maneras más efectivas de evitar hurtos en la playa, dado que la presencia de cualquier persona disuade casi por completo a un potencial delincuente.

 

13-) Sitúate al lado del agua

Si optaras por seguir el consejo anterior y hacer que siempre haya alguien fuera del agua para vigilar las pertenencias del grupo, pero tu grupo no es muy extenso, de modo que siempre debe quedarse alguien solo sin ningún tipo de compañía, la mejor alternativa es la de situarse en primera línea al lado del agua.

Ciertamente mucha gente pasea por la orilla y es algo incómodo, pero si alguien se debe quedar en la playa mientras los otros se bañan, esta es la única opción para poder seguir estando en grupo, ya que apenas os separarán algunos metros.

 

14-) Dejar las cosas en el hotel

En caso de tener el hotel próximo a la playa, una opción ideal es la de dejar todas tus pertenencias en el hotel y la llave o tarjeta de tu habitación en recepción. De esta forma, podrás disfrutar con total seguridad y tranquilidad de la playa.

Por cierto, aunque las habitaciones de hotel sean bastante seguras, no creas que tus pertenencias vayan a estar completamente seguras, ya que te podrían robar igualmente en tu habitación y con la ley en la mano, el hotel no se hará jamás responsable de nada. Increíble, ¿verdad? Si quieres descubrir cómo evitar sufrir robos en el hotel, no te pierdas nuestro artículo 24 Trucos para evitar robos en la habitación del hotel.

 

15-) Procura llevar lo mínimo

Puede que parezca obvio, pero todos solemos cometer el mismo error y nos llevamos a la playa todo tipo de objetos que luego no acabamos usando. Este comportamiento, además de aumentar las posibilidades de sufrir un robo al llevar más objetos, también nos hace distraer nuestra atención en multitud de cosas a la vez, de modo que va a ser imposible que podamos estar al tanto de todo en todo momento. Además, con tanto ajetreo hasta es posible que nos olvidemos de algo y abandonemos sin querer alguna de nuestras pertenencias.

Asimismo, procura no llevar objetos de valor como relojes o pendientes caros, ya que son fáciles de perder entre la arena y el agua del mar.

 

Conclusión final

Para la mayoría de nosotros, la playa es uno de los momentos preferidos de nuestras vacaciones. No dejes que te arruinen tu día y disfruta con total tranquilidad y seguridad de la playa sin temer que te roben tus cosas. Para ello, usa el sentido común y aplica los consejos que mejor se adapten a tu situación personal en función de la playa que visites y los objetos que pienses llevar.